Columna de Claudia Opazo, Vocera Agrupación de Enfermos con Esclerósis Múltiple

Tiempo de Crecimiento
 
 
ESCLERO3.jpgEl diagnóstico de la Esclerosis Múltiple, marca un antes y un después en la vida, ya nada será lo mismo. Idealmente, no debiera ser necesario pasar por estas situaciones para encontrar un sentido a la vida, deberíamos darnos cuenta antes. Por eso la pregunta  ¿Que esperamos de nuestra  Vida? Merece que nos demos el tiempo para pensar y  cada uno encontrará su respuesta.


 
Con la enfermedad aprendí a dimensionar, sentir y vivir de otra manera, no sólo desde lo racional, sino desde los sentidos y emociones.


 
Puedo  decir  que tengo una buena vida, pero tuve que pagar un precio muy alto para darme cuenta de ello. Mi deseo es trasmitir que no hace falta tanto pago, que a las cosas hay que darles el valor que las mismas tienen y vivir cada momento con toda la pasión que podamos, porque es único e irrepetible.
 
No basta solamente con generar reformas o que varias autoridades se sienten a discutir sobre mejorar la salud en Chile, sino que es necesario también recobrar el verdadero sentido de la valoración, apoyo y solidaridad, del querer, del sentirnos vivos con una caricia que termina en un majestuoso suspiro.
 
El camino que hemos recorrido como Agrupación de Enfermos de Esclerosis Múltiple, fue sin duda una apuesta distinta. En la que fuimos capaces de mirar y soñar un futuro mejor. Vivir con esta patología, se ha convertido en una lucha por encontrar un amanecer con más colores.
Esta campaña se logró gracias al  apoyo y compromiso de personas anónimas, son muchos los nombres que debería enumerar, pero el sentimiento de agradecimiento lo quiero simbolizar en Katherin Vargas y su familia, María José Jullian, Graciela Guzmán, Elizabhet Mujica, Sylvia Olavarría,  Monica García, Madelein Silva, María Eugenia Acuña y familia, Lolita, Juan Pablo Revello y familia, Raúl Lopéz y su esposa, Pamela Ayala y familia, Paola Bonett, Verónica Contreras y su madre Hortencia, Karina Grunwal, Paulina Poblete,  Nelson Ulloa, Antonio Cordova y su padre, Patricio Aedo, Danilo Méndez, Marcela Jullier y familia, Pamela Andrada,  Sebastián Diaz  y su madre Ruth.


 
Juntos hemos creado lazos especiales que nos permiten hablar el mismo idioma, darnos consejos, apoyarnos, escucharnos, animarnos y recordarnos que nunca debemos de dejar de soñar, luchar  y simplemente vivir.


 
Sin duda, ha sido un tiempo de crecimiento. Hablar desde una enfermedad como la esclerosis múltiple, en nuestro Chile, hoy es distinto, ya no tememos a la discriminación, porque  dimos la cara  con valentía y  trabajamos unidos.


 Nuestras voces lograron formar un coro esperanzador que se transformó en unidad. Letreros con llamados de atención con los colores de nuestra Patria, gritos salidos del alma, abrazos que reviven y que dan calma,  fueron nuestras armas.


No olvidemos que los pasos dados durante estos meses, demuestran  que en nuestro  país, se puede  decir a los cuatro vientos que una enfermedad no tiene porqué ser un problema, sino que puede ser una lección de vida que remeza corazones, que aliente sonrisas y que concrete soluciones.


Los sueños realmente se pueden alcanzar. Nunca dejemos de creer y de pensar que podemos cambiar cualquier situación compleja de salud o de otra índole, por esperanza. No hay  que quedarse  en el sufrimiento, ni sentarse  a  sentir lástima por el destino incierto  que nunca pedimos.


En nuestra campaña conocimos a parlamentarios que se comprometieron,  apoyaron con entusiasmo, e hicieron suya nuestra lucha y llevaron la cinta verde en sus corazones: los senadores Soledad Alvear, Guido Girardi, Juan Pablo Letelier y Carlos Ominami.  Los diputados Rosauro Martínez, Marco Antonio Núñez, Carlos Olivares,  Jorge Insunza, Gabriel Silber, Fulvio Rossi y la ex diputada y actual Ministra Secretaria General de Gobierno,  Carolina Tohá.


También quiero destacar la proximidad y apoyo del Superintendente de Salud, Manuel Inostroza, quien nos ha orientado y aclarado inquietudes con cercanía y dedicación. Y el compromiso del Ministro de Salud Álvaro Erazo, quien ha sido sensible a nuestra causa, al igual que la Dra. Dolores Tohá y el asesor del Minsal, Mario Ulloa.


Hoy, la esclerosis múltiple no es un tema desconocido. Al hablar de ella, la asociamos a  “nuestra cinta verde” signo de esperanza, fuerza,  lucha,  cariño y respeto,  sentimientos que reviven y que nos hacen seguir soñando con que pronto se encontrará una cura a esta enfermedad.


NUNCA DEJEMOS DE CREER QUE EL MAÑANA PUEDE SER MEJOR.

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